30/7/09

Relato Gay

Soy hijo único

Soy hijo único, mi padre siempre fue un hombre muy trabajador, alto, espalda ancha, pecho amplio y velludo.

Nunca tuvimos una relación fluida, fue un padre severo y mas que confianza me inspiraba respeto e incluso a veces temor, sin embargo su figura, su seguridad, su cuerpo masculino, su olor a hombre, despertaban en mi sentimientos y fantasías sexuales que apartaba rápidamente con gran culpa.

Teníamos muy pocos momentos cercanos de padre e hijo, generalmente era cuando me pedía que lo ayudara con algún trabajo.

Recuerdo una vez, yo tendría 15 años, el en ese entonces tendría 35 ya que mis padres me tuvieron de jóvenes. Me pidió que lo ayudara con un trabajo de pintura, en el casco de una estancia, era un lugar totalmente apartado y solitario, solo estábamos nosotros dos. Fue un día de arduo trabajo, una vez que estuvieron preparadas y lijadas las paredes el pintaba y yo limpiaba las manchas, le alcanzaba las cosas.

Ya atardecía estábamos los dos cansados, sudados pero se había generado un agradable ambiente de intimidad. En un momento mi padre tenia que pintar un lugar de difícil acceso, estaba subido a una pequeña escalera y yo debía sostenerle el recipiente de la pintura cada vez que el tenia que cargar el pincel, su entrepierna estaba justo a la altura de mi cara, el tenia puestos unos pantalones de gimnasia de esos de algodón y su bulto se marcaba claramente, estábamos trabajando en total silencio, cada vez que alzaba el recipiente con pintura me acercaba para que el pudiera cargar el pincel y acercaba mi cara todo lo posible, un par de veces pude rozarlo con mi mejilla. El ambiente era tenso, ninguno de los dos hablaba y creo que los dos sabíamos lo que pasaba, su bulto poco a poco crecía y el silencio absoluto hacia todo mas intenso, llego un punto que podía notar claramente su erección y la forma de su pene podía verse claramente bajo la tela del pantalón, la atmosfera estaba cargada de sexualidad pero todo quedo ahí, terminamos el trabajo, limpiamos y juntamos las herramientas, cargamos todo en la camioneta y volvimos a casa, pero yo se que es momento fue igualmente sexual para los dos.

En esa época mi madre sufría de constreñimiento y tenia problemas para ir al baño, el medico le receto un laxante y le indico enemas, esta situación hizo que mi padre se preocupara por ese tema y me pregunto si yo iba regularmente al baño, la pregunta me pareció extraña pero yo respondí que no tenia ningún problema.

Mi padre generalmente dormía la siesta por las tardes, y como mi madre trabajaba todo el día yo era el encargado de despertarlo, muchas veces dormía desnudo, nunca lo había podido ver a pesar de mis esfuerzos, pero solo se tapada con las sabanas y su desnudez se insinuaba bajo la tela.

Cuando iba a despertarlo me quedaba unos instantes observándolo, podía ver claramente la forma de su cuerpo, la forma de su pene bajo las sabanas e incluso a veces podía ver insinuada la forma de su glande, luego generalmente lo despertaba hablándole, nunca me animaba a tocarlo, sin embargo días mas tarde del episodio de la pintura, fui a despertarlo como siempre, observe su cuerpo desnudo bajo la sabana fina, se podía incluso adivinar su vello púbico bajo la leve tela que llegaba hasta su cintura. Me senté en el borde de la cama puse mi mano sobre su pecho, sentí su calor en mis manos, su vello entre mis dedos y lo desperté suavemente moviendo mi mano sobre su pecho, abrió los ojos y me miro, hubo unos instantes de tensión y de silencio hasta que el lo rompió y me pregunto ¿Cómo estás hijo?, yo respondí nerviosamente con un bien, lo sabia desnudo bajo las sabanas y eso hacia que mi corazón latiera rápidamente, tenia la esperanza de que esta vez se levantara estando yo en la habitación para así poder verlo completamente por primera vez. ¿Estas yendo bien al baño? me pregunto, y yo no se bien porque respondí tartamudeando que últimamente me estaba costando,

-si eso sigue así vamos a tener que hacerte enemas como a mamá, dijo él, yo moví la cabeza afirmativamente, nos quedamos unos instantes mirándonos, no podía evitar intentar mirar a su entrepierna constantemente y creo que el lo noto. No se si por la situación o porque recién se despertaba pero se hizo evidente una gran erección, se puso muy incomodo y me pidió que saliera de la habitación así se levantaba.

Después de ese día yo fantaseaba y me masturbaba permanentemente pensando en mi padre, su pecho amplio y peludo, sus piernas fuertes su espalda ancha, su cuerpo masculino no dejaba de pensar en él.

Pasaron dos días desde el episodio en la cama, habíamos terminado de almorzar, yo sabía que en cualquier momento se iría a su siesta cuando me pregunto:

- Hijo, sigues con el problema para ir al baño? respondí con un tímido "si"

- eso es peligroso, hay que asegurarse de ir diariamente porque puede traer problemas graves, ven vamos al baño.

Yo estaba muy nervioso, fuimos al baño, el saco una bombita de enemas y me la mostro:

- esto se llena con agua, cuando lo metemos en la cola se mete el agua dentro y así podes ir mejor al baño, bájate los pantalones.

Mi corazón latía tan rápido que parecía que iba a explotar, me baje lentamente los pantalones mientras lo miraba fijamente a la cara.

- No te asustes que no duele, no pasa nada, te va a hacer bien, es peligroso dejar pasar mas tiempo, sácate la remera también así estas mas cómodo.

Me termine de sacar el pantalón y me saque también la remera, quede totalmente desnudo frente a mi padre, me sentía vulnerable pero excitado, tenia miedo de tener una erección. Mi padre me tomo de la cintura, sentir sus grandes manos cálidas en mi cuerpo hizo que mi corazón latiera aun mas rápido, me giro suavemente y quedó a mis espaldas, entonces gentilmente apoyando su mano en mi espalda hizo que me agachara.

- trata de levantar bien el culito así se abre mejor.

Le hacia caso en todas sus indicaciones, entonces sentí sus manos separando mis nalgas, y unos instantes después su dedo acariciando el orificio de mi ano.

- vamos a tener que poner algo para que entre mas fácil y sin que te duela.

A continuación tomo una crema de mi madre y puso un poco en sus dedos, luego me volvió a abrir las nalgas y sentí el frio de la crema y luego el calor de su dedo acariciando en círculos la entrada de mi culo. Tomó la bomba de enemas y sentí como la comenzó a introducir muy lentamente, un pequeño gemido se escapo de mi padre y supe que lo estaba disfrutando, yo en ese momento no pude ya evitar tener una erección, mi padre comenzó a presionar y sentí el líquido entrando en mi cuerpo.

- listo, ahora esperas un poco y te sientas en el inodoro.

En ese al darme vuelta vio la erección que yo inútilmente intentaba tapar con mis manos con gran vergüenza.

- no te preocupes, es normal, los hombres nos excitamos cuando estimulan esa zona, hay algo que se llama próstata que hace que eso nos de placer.

Nos miramos a los ojos unos instantes y luego se fue, dejándome solo y cerro la puerta, yo me senté en el inodoro y vacié el liquido de mis intestinos, luego me masturbe salvajemente pensando en mi padre recordando cada detalle, cada sensación, me duche, me vestí y salí del baño.

Mi padre ya se estaba yendo, se despidió, salió, escuché la camioneta ponerse en marcha y alejarse, me quede solo, entré a la habitación de mi padre y me tiré en su cama, cuando lo hice pude sentir algo húmedo, al observar me di cuenta de que mi padre también se había masturbado antes de salir, en el cubrecamas había quedado parte de su semen, acerque mi nariz y pude sentir el intenso aroma, pase mi lengua con desesperación, y con la mancha de semen de mi padre pegada a mi nariz volví a masturbarme nuevamente.

Al día siguiente llegue a mi casa después del mediodía, mi padre ya había comido, me había dejado la comida y una nota para que lo despertara a las 15 hs.

Comí ansiosamente y espere la hora mirando tv, cuando llego la hora esperada me dirigí a la habitación, abrí la puerta y ahí estaba, esta vez totalmente destapado pero mi desilusión fue grande pues tenia puesto un slip, me senté a su lado, el estaba de costado, la habitación estaba en penumbras pero pude admirar los grandes brazos y sus anchas y velludas piernas, sentía su dulce olor a hombre, un ligero olor a pies que destilaba de sus peludas extremidades, estaba levemente transpirado, puse mi mano en su hombro y lo desperté suavemente, abrió los ojos.

- Hola hijo… (me sonrió) Como estas con el tema del baño? te hizo bien lo de ayer?

- Mas o menos, no pude hacer bien.

- Sabes lo que pasa, (dijo poniendo su mano en mi pierna) por lo que vi tienes el culito muy apretado, entonces cuesta que salga, hay que dilatarlo.

Yo solo lo miraba fijamente sin decir nada, entonces se incorporo, bajo de la cama y se paró a mi lado, pude ver su cuerpo magnifico muy de cerca, solo tapado su sexo por el slip.

- Déjame ver como está, sácate el pantalón.

Sabia que algo iba a pasar, me parecía estar soñando, sin bajarme de la cama me saque las zapatillas y luego me desnude completamente, estaba desnudo, sentado en la cama con mi padre parado a mi lado observándome con una mirada que nunca había visto en él. Me di vuelta, poniéndome en cuatro patas, cerré los ojos, y ofrecí mi culo a mi padre. El se acercó suavemente, sentí sus manos en mis nalgas separándolas y dejando expuesta la entrada.

- Es lo que yo digo, hay que dilatarlo para que no tengas problemas con eso.

Sentí luego como pasaba su dedo presionando levemente como para entrar, tomo una crema que estaba sobre la mesa de luz y la coloco en sus dedos, volví a sentir la presión y como poco a poco su dedo entraba.

- Duele? Estas bien?

- Me duele un poco, me raspa. (retiró su dedo)

- Es que con el trabajo tengo las manos ásperas.

Me di vuelta y quede frente a el, su erección era evidente, su verga estaba a punto de salirse por el costado del slip, no podía dejar de mirarla, el lo noto porque dirigió su mirada hacia su calzoncillo a punto de explotar. Era un ambiente de gran intimidad, estábamos muy cerca y yo percibía su olor y su excitación.

- Me esta molestando el calzoncillo, me lo voy a sacar.

Cuando dijo eso no podía creer que este pasando, era como si no fuera real, como si lo estuviera viendo desde afuera. Se saco el slip y quedo completamente desnudo, su erección frente a mis ojos, y en su rostro una cara que por momentos me asusto.

- Mis manos son muy ásperas, te pueden lastimar, me parece que lo mejor seria que te lo haga con esto (dijo mientras agarraba su pene con un leve movimiento masturba torio), pero con tono en la vos sumamente normal, como si hablara de cualquier otra cosa.

Yo solo asentí con la cabeza, el se acercó aun mas quedando su dura verga frente a mi cara.

- la saliva es mucho mejor que la crema, pone un poco de saliva en la punta.

Era la primera vez que tocaría el miembro de otro hombre y era el de mi padre!! El que tanto había soñado. Tímidamente acerque mi mano y la cerré alrededor de la verga de mi padre, pude sentir su calor y suavidad en mi mano, era realmente grande y pude escuchar que un suspiro y un suave gemido se escapo de la boca de mi padre, acerque mi boca a su glande, podía sentir el intenso aroma y para ese entonces yo ya estaba completamente excitado y duro.

Pase mi lengua por la punta de su glande y mire a mi padre a los ojos, pude ver el placer en su mirada.

- tienes que metértela en la boca así la mojaras bien.

La mire, estaba goteando jugos preseminales, pase mis labios por las pequeñas gotas y luego la lengua, pude sentir ese particular sabor, luego abrí todo lo que pude la boca y poco a poco fui introduciendo su pene, cerré mis labios a su alrededor y lentamente los retiré.

- Date vuelta, acuéstate boca abajo (dijo mi padre con un ligero tono autoritario)

Obedecí, luego sentí el colchón ceder bajo el peso de mi padre y sentí como se acercaba a mi, sentí sus piernas velludas rozar mis piernas, lentamente comenzó a bajar y yo sentí primero las vellos de su pecho y su calor en mi espalda, su respiración excitada en mi cuello y lentamente su vello púbico en la parte inferior de mi espalda, finalmente pude sentir se verga dura y húmeda apoyando y presionando entre mis nalgas.

Apoyó todo el peso de su cuerpo sobre mi, el calor de su cuerpo, su respiración tan cerca, su cuerpo fuerte me hizo sentir contenido. Luego acomodo su pene y poco a poco comencé a sentir la presión, su respiración se aceleraba y cada tanto un gemido.

Sentí como entro primero el glande, un intenso dolor hizo que contrajera todo mi cuerpo.

- tranquilo, vas a ver que si te aflojas bien no duele nada, dijo mi padre muy cerca de mi oído, con sus labios rozando mi cuello.

Me relaje todo lo que pude, sentí como poco a poco entraba su miembro y el dolor aumentaba pero podía controlarlo, continuó hasta que pude sentir que todo su peso estaba sobre mi, había entrado completamente, se quedo muy quieto, y yo sentía su miembro latir dentro de mi, el dolor fue cediendo y se convirtió en placer, un intenso placer, entonces comenzó a moverse, suaves movimientos de mete y saca, cada vez mas fuertes a acelerados.

De repente se salió, me dio vuelta, me miro a los ojos, levanto mis piernas, las apoyó en sus hombros, sin dejar de mirarme tomo su verga y lentamente fue penetrándome.

Podía ver su pecho sus brazos con los bíceps marcados, gotas de traspiración en su frente y su cara de placer, fue la visión de esos detalles lo que hizo que un intenso orgasmo llegara con la eyaculación mas abundante que tuve en mi vida, mi padre al ver como yo acababa se éxito aun mas, su cara estaba desencajada y sus movimientos eran rápidos, termino con un gran gemido y desplomo su cuerpo sobre el mío, unos instantes así en los que yo disfrutaba con gran placer el contacto de cada centímetro de su cuerpo, luego se separo de mi, se vistió apresuradamente sin mirarme nunca directamente y salió de la casa. Nunca se habló del tema y nunca volvió a repetirse.